Diablo de la sima


Un par de gigantescas alas abrasadas y un par de ojos como ascuas dan a este enorme diablo una apariencia verdaderamente aterradora.

VD

 

20

PX

 

307,200

Alineamiento, tamaño y tipo

 

Iniciativa y Sentidos

 

Iniciativa: +13.

Sentidos: Ver en la oscuridad, Visión en la oscuridad 60 pies (18 m).

Percepción: +33.

Aura

 

Aura de miedo (20 pies [6 m], CD 28).

Defensa

 

CA

 

38, toque 18, desprevenido 29 (+9 Des, +20 natural, -1 tamaño).

Pg

 

350 (20d10+240); Regeneración 5 (armas buenas, conjuros buenos).

Salvaciones

 

Fortaleza

 

+24

Reflejos

 

+21

Voluntad

 

+18

Reducción de daño (RD)

 

15/buena y plateada.

Inmune

 

Fuego, veneno.

Resiste

 

Ácido 10, Frío 10.

Resistencia contra conjuros (RC)

 

31.

Ataque

 

Velocidad

 

40 pies (12 m), volar 60 pies (18 m) (regular).

Cuerpo a cuerpo

 

2 Garras +32 (2d8+13), 2 Alas +30 (2d6+6), Mordisco +32 (4d6+13 más Enfermedad y Veneno), Coletazo +30 (2d8+6 más Agarrón).

Espacio

 

10 pies (3 m).

Alcance

 

10 pies (3 m).

Aptitudes sortílegas

 

NL 18°

Estadísticas

 

Características

 

Fue

 

37

Des

 

29

Con

 

35

Int

 

26

Sab

 

30

Car

 

26

Ataque base

 

+20

BMC

 

+34 (+38 presa)

DMC

 

53

Dotes

 

Habilidades

 

Idiomas

 

Ecología

 

Entorno

 

Cualquiera (Infierno).

Organización

 

Solitario, pareja o concejo (3-9).

Tesoro

 

Doble.

Aptitudes especiales

 

Enfermedad (Sb)

[PZO1112]

Escalofríos diabólicos: Salvación de Fortaleza CD 32 (10 + ½ de los DG del diablo de la sima + su modificador de Constitución). El periodo de incubación es inmediato.

Moldear diablos (Sb)

[PZO1112]

3 veces/día, un diablo de la sima puede dedicar un minuto a transformar a los Lémures cercanos en otros diablos menores. Puede transformar un lémur por cada DG que él tenga. Por tanto, puede moldear estos lémures en una cantidad de DG de diablos menores (consulta La jerarquía infernal) igual al número de lémures afectados. Por ejemplo, un diablo de la sima típico de 20 DG podría transformar 20 lémures en dos diablos óseos (10 DG cada uno), o tres diablos barbados (6 DG cada uno, dejando dos lémures sin moldear) o cualquier otra combinación de diablos menores. Los lémures que son moldeados deben estar en un radio de 50 pies (15 m) del diablo de la sima, quedándose quietos e incapaces de moverse una vez comienza la transformación. Cuando pasa un minuto, los lémures se reforman en nuevos diablos menores, listos para seguir las órdenes del diablo de la sima.

Veneno (Ex)

[PZO1112]

Veneno de diablo de la sima: Salvación de Fortaleza CD 32 (10 + ½ de los DG del diablo de la sima + su modificador de Constitución).


Gobernantes de los reinos infernales, generales de los ejércitos del Infierno, y asesores de los archidiablos, los diablos de la sima encarnan la imponente y terrible cúspide de la raza de los diablos. Robustos, físicamente indómitos y poseedores de intelectos ingeniosamente malignos, estos tiranos diabólicos tienen gran autonomía tanto al servicio de los archidiablos como en el gobierno de sus vastos feudos infernales, o en el sometimiento de mundos mortales. Poseen gruesos músculos en su gigantesca estructura, acorazada mediante escamas densas y afiladas capaces de desviar los ataques más potentes. Colmillos grandes como dagas llenan sus mandíbulas, rostros bestiales que disfrazan algunas de las mentes más traicioneras del Infierno. Nacidos en las profundidades de Nessus, la novena capa y la más profunda del Infierno, los diablos de la sima sólo son ascendidos desde las filas de cornugones y gelugones por los archidiablos y sus duques. Aunque muchos viajan a capas más altas, y lejos del Infierno para dirigir las legiones infernales, muchos permanecen en Nessus sirviendo en las cortes de la élite del Infierno o en concejos oscuros con propósitos misteriosos. Los diablos de la sima siempre se alzan por encima de los 14 pies (4,2 m) de altura, tienen una envergadura de alas de más de 20 pies (6 m) de ancho y pesan sobre las 1.000 libras (450 kg).

Los diablos de la sima son maestros del fuego y prefieren las tierras bañadas por las llamas. En el Infierno, eso les predispone al Averno, Dis, Malebolgia, Nessus, y Flegetos, las capas que con más probabilidad albergan sus ardientes ciudadelas-templo. Como quiera que los diablos de la sima son unos fanáticos obsesionados con la superioridad diabólica y la obediencia ciega, si se les da rienda suelta ponen en pie ingentes ejércitos, rastreando los pozos del Infierno en busca de los lémures más depravados para transformarlos en verdaderos infernales. Cuando están convencidos de que han formado las legiones perfectas, vuelven a dedicar su atención a los vulnerables semiplanos y mundos mortales, estudiándolos para proceder a su dominación infernal, por la gloria de la conquista. Al servicio de los archidiablos u otros señores de la guerra infernales únicos, los diablos de la sima se contienen por una causa mayor, obedeciendo la voluntad de la nobleza escogida por Asmodeo, con la esperanza de obtener algún día el favor del Príncipe de la Oscuridad o del mismo Infierno. Aunque obedientes a las jerarquías de los suyos, también son estrictos en su aplicación y si un diablo de la sima se viese subordinado a un amo no apto para gobernar, se vería obligado a derrocar a un señor tan incompetente. Por tanto, bien como amos o como sirvientes, los diablos de la sima encarnan la voluntad de la ley despiadada del Infierno y aseguran que sólo los más fuertes de todos los diablos prosperan (o lo intentan).

Solo los lanzadores de conjuros mortales más poderosos pueden o se atreven a convocar a un diablo de la sima. Las reacciones de estos diablos a la convocación son deliberadas y rápidas, normalmente ejemplificadas por una rabia incontenible ante el hecho de que unos seres tan insignificantes se atrevan a hacerle perder su tiempo inmortal. Quienes no pueden capear el estallido de ira de los diablos son eliminados (sus almas suelen acompañar a los diablos de la sima de vuelta al Infierno). Quienes consiguen mantener el control de estos diablos mayores, sin embargo, les intrigan. Un diablo de la sima podría servir sumisamente a un amo mortal durante siglos, pero su objetivo siempre es el mismo: corromper el alma mortal, asegurar su total condenación y, cuando inevitablemente muera, reclamar su alma y comenzar el proceso de crear un sirviente lémur perfectamente corrupto. Los diablos de la sima saben que son inmortales, y son lo suficientemente inteligentes como para permitirse una paciencia inusitadamente disciplinada. Por tanto, los diablos de la sima más antiguos ven en sus legiones las caras de incontables locos que una vez presumieron de ser amos de un diablo.

Duques infernales

Los más poderosos de los diablos de la sima son señores por derecho propio, miembros de élite de la política y del liderazgo infernal, conocidos como los Duques del Infierno. Aunque no todos los Duques del Infierno son diablos de la sima, la mayor parte sí. En general, un diablo de la sima que sea Duque del Infierno posee varios niveles de una determinada clase de personaje, la plantilla simple avanzada o, en algunos casos, aptitudes sortílegas inusuales o poderes únicos además de los propios de los demás diablos de la sima. Aquí se da una lista de tres ejemplos de aptitudes únicas de duques, pero no significa que no haya más poderes extraños que los duques infernales puedan tener.

Aliento de fuego infernal (Sb)

El diablo de la sima obtiene un Arma de aliento devastador que puede utilizar una vez cada 1d4 asaltos. Esta Arma de aliento es un cono de fuego de 60 pies (18 m) que causa 10d10 pg de daño por fuego y 10d10 pg de daño sacrílego (como el conjuro descarga flamígera). Una salvación de Reflejos con éxito (CD 10 + ½ de los DG raciales del diablo de la sima + su modificador por Constitución) reduce el daño a la mitad.

Maestría con la muerte (Sb)

La aptitud de un diablo de la sima para manipular las almas de los condenados va más allá del poder estándar de moldear diablos. Siempre que un diablo de la sima mata a un humanoide, puede intentar transformar su alma en un fantasma bajo su control. Un diablo de la sima puede controlar de esta manera a tantos fantasmas como su modificador por Carisma.

Maestro de magia (Sb)

El duque posee aptitudes sortílegas adicionales (20 niveles de conjuro de conjuros de 1er a 4° nivel disponibles a voluntad y 20 niveles de conjuro de conjuros de 5° a 8° nivel disponibles 3 veces al día).

Rol

 

Rol de combate.

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