Hombre lagarto


Este humanoide reptiliano posee escamas verdes, un hocico corto y dentado, y una gruesa cola parecida a la de un caimán.

VD

 

1

PX

 

400

Alineamiento, tamaño y tipo

 

Iniciativa y Sentidos

 

Iniciativa: +0.

Sentidos: -.

Percepción: +1.

Defensa

 

CA

 

17, toque 10, desprevenido 17 (+5 natural, +2 escudo).

Pg

 

11 (2d8+2).

Salvaciones

 

Fortaleza

 

+4

Reflejos

 

+0

Voluntad

 

+0

Ataque

 

Velocidad

 

30 pies (9 m), nadar 15 pies (4,5 m).

Cuerpo a cuerpo

 

Maza de armas +2 (1d8+1), Mordisco +0 (1d4); o Garras +2 (1d4+1), Mordisco +2 (1d4+1).

A distancia

 

Jabalina +1 (1d6+1).

Estadísticas

 

Características

 

Fue

 

13

Des

 

10

Con

 

13

Int

 

9

Sab

 

10

Car

 

10

Ataque base

 

+1

BMC

 

+2

DMC

 

12

Dotes

 

Habilidades

 

Acrobacias +2, Nadar +8, Percepción +1. Modificadores raciales: +4 a Acrobacias.

Idiomas

 

Cualidades Especiales

 

Ecología

 

Entorno

 

Pantanos templados.

Organización

 

Solitario, pareja, partida (3-12) o tribu (13-60).

Tesoro

 

Aptitudes especiales

 

Contener la respiración (Ex)

[PZO1112]

Un hombre lagarto puede contener la respiración durante un número de asaltos igual a 4 veces su puntuación de Constitución antes de correr el riesgo de ahogarse.


Los hombres lagarto son orgullosos y poderosos depredadores reptilianos, que crean sus hogares comunitarios en poblados aislados en el corazón de los pantanos y ciénagas. Sin ningún interés en colonizar las tierras secas, y satisfechos con las armas sencillas y los rituales que les han sido útiles durante milenios, los hombres lagarto son vistos por muchas otras razas como salvajes atrasados, pero dentro de sus comunidades son en realidad un pueblo vibrante, lleno de tradiciones, y una historia oral que se remonta a antes de que los humanos caminaran erguidos.

La mayoría de los hombres lagarto miden de 6 a 7 pies (1,8-2,1 m) de altura, pesan entre 200 y 250 libras (90-112,5 kg), y sus poderosos músculos están cubiertos de escamas grises, verdes o pardas.

Algunas subrazas poseen pequeñas espinas dorsales o collares muy coloridos, y todos nadan bien gracias al movimiento de sus poderosas colas de 4 pies (1,2 m) de longitud. Aunque se sienten como en casa en el agua, respiran aire y regresan a los grupos de montículos que tienen por hogar para procrear y dormir. Debido a que su sangre reptiliana les vuelve lentos con el frío, la mayoría de los hombres lagarto cazan y trabajan durante el día, y vuelven a casa por la noche para acurrucarse junto a otros miembros de la tribu en el calor compartido de grandes fuegos de turba.

Aunque generalmente son neutrales, la conducta poco amigable, el rechazo incondicional a los "dones" de la civilización, y la ferocidad legendaria en batalla de los hombres lagarto hacen que la mayoría de los humanoides les vean de forma negativa. Sin embargo, estos rasgos tienen su razón de ser, ya que su baja tasa de reproducción no es equiparable a la de los humanoides de sangre caliente, y las tribus que no defienden sus humedales hasta el último aliento se ven rápidamente abrumadas por las hordas de mamíferos. Con su tendencia a consumir por igual los cuerpos de amigos y enemigos, los prácticos hombres lagarto muestran que la vida es dura en el pantano, y que nada debería desperdiciarse.

Los hombres lagarto presentados aquí habitan en entornos pantanosos. Pueden existir tribus en otros entornos, pero pierden su velocidad de natación, y en cambio obtienen una velocidad de trepar de 15 pies (4,5 m).

Rol

 

Rol de combate.

← Ver anterior: Hobgoblin

Ver siguiente: Homúnculo →