Troglodita


El cuerpo de este humanoide, de piel escamosa y grisácea, parece el de un lagarto de las cuevas, con una larga cola, y crestas en su cabeza y espalda.

VD

 

1

PX

 

400

Alineamiento, tamaño y tipo

 

Iniciativa y Sentidos

 

Iniciativa: -1.

Sentidos: Visión en la oscuridad 90 pies (27 m).

Percepción: +0.

Aura

 

Hedor (30 pies [9 m], CD 13, 10 asaltos).

Defensa

 

CA

 

15, toque 9, desprevenido 15 (-1 Des, +6 natural).

Pg

 

13 (2d8+4).

Salvaciones

 

Fortaleza

 

+7

Reflejos

 

-1

Voluntad

 

+0

Ataque

 

Velocidad

 

30 pies (9 m).

Cuerpo a cuerpo

 

Clava +2 (1d6+1), Garra -3 (1d4), Mordisco -3 (1d4) o 2 Garras +2 (1d4+1), Mordisco +2 (1d4+1).

A distancia

 

Jabalina +0 (1d6+1).

Estadísticas

 

Características

 

Fue

 

12

Des

 

9

Con

 

14

Int

 

8

Sab

 

11

Car

 

11

Ataque base

 

+1

BMC

 

+2

DMC

 

11

Dotes

 

Habilidades

 

Sigilo +5 (+9 en áreas rocosas). Modificadores raciales: +4 a Sigilo (+8 en áreas rocosas).

Idiomas

 

Ecología

 

Entorno

 

Cualquiera subterráneo.

Organización

 

Solitario, pareja, nidada (3-6), sección (7-12 más 1 clérigo o druida de 3º nivel, y 1-2 lagartos gigantes) o partida (20- 80 más 20% de no combatientes, 1 jefe de 3º a 6º nivel, 1-3 clérigos o druidas de 3º a 6º nivel, y 3-13 lagartos gigantes).

Tesoro

 

Equipo de PNJ (Clava, Jabalina [3], otro).


El troglodita es un habitante de las cuevas salvaje y brutal. Se encuentra entre los moradores con más población de las zonas superiores de las interminables cavernas del inframundo, saqueando por igual los asentamientos de los que habitan en la superficie como los que viven bajo tierra, pero pese a la fecundidad y la expansión de su raza, en conjunto sólo representan una amenaza menor. A veces, grandes líderes pueden atraer legiones de trogloditas bajo su mando para crear vastos y mortíferos ejércitos, pero si se les deja tranquilas, las tribus de trogloditas se contentan con mantener a los demás bajo control con numerosas peleas, asaltos caníbales, e implacables guerras civiles.

La de los trogloditas es una de las razas inteligentes más antiguas, y algunas ruinas encontradas en cavernas remotas dan fe del hecho de que su imperio fue una vez de los más grandes del mundo. Al principio, la civilización troglodita estuvo generaciones por delante de otras razas humanoides: mientras que otras razas se escondían en cuevas y veneraban al fuego, los trogloditas levantaban enormes ciudades con zigurats de piedra y serpenteantes canales, esclavizaban a otras razas, y adoraban a antiguos e inhumanos dioses y demonios. Pero a medida que las demás razas evolucionaban y se hacían cada vez más civilizadas, superaron a los que una vez fueron sus opresores. Hoy en día, los papeles han cambiado: ahora es el troglodita el que se esconde en cuevas y lleva una vida de bárbaro salvaje.

La religión es fuerte entre las tribus de trogloditas, y sus chamanes y sacerdotes son en general los miembros más respetados de un clan. Un jefe troglodita no siempre es un clérigo o un druida, pero quienes no poseen poder divino suelen ser meros portavoces y marionetas, a la entera disposición del adivino o chamán local. Los trogloditas generalmente veneran a uno de los incontables Señores Demoníacos, en concreto a aquellos con forma reptiliana o primitiva, o cuyos dominios del Abismo más se parecen a las enmarañadas cavernas que ellos prefieren. Los druidas trogloditas son normalmente neutrales malignos si conviven con sus parientes (y son universalmente temidos y respetados por el inquietante dominio que poseen sobre las bestias).

Un troglodita típico mide 5 pies (1.5 m) de altura y pesa 150 libras (67,5 kg).

Rol

 

Rol de combate.

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