Remorhaz


Una inmensa bestia similar a un ciempiés surge de repente de la nieve, mostrando filas de placas quitinosas e incandescentes en el lomo.

VD

 

7

PX

 

3,200

Alineamiento, tamaño y tipo

 

Iniciativa y Sentidos

 

Iniciativa: +1.

Sentidos: Sentido de la vibración 60 pies (18 m), Visión en la oscuridad 60 pies (18 m), Visión en la penumbra.

Percepción: +16.

Defensa

 

CA

 

20, toque 9, desprevenido 19 (+1 Des, +11 natural, -2 tamaño).

Pg

 

94 (9d10+45).

Salvaciones

 

Fortaleza

 

+11

Reflejos

 

+7

Voluntad

 

+4

Inmune

 

Frío, fuego.

Ataque

 

Velocidad

 

30 pies (9 m), excavar 20 pies (6 m).

Cuerpo a cuerpo

 

Mordisco +13 (3d6+9 más Agarrón).

Espacio

 

15 pies (4,5 m).

Alcance

 

15 pies (4,5 m).

Ataques especiales

 

Calentar.

Engullir (2d6+9 más 8d6 fuego, CA 15, pg 9).

Estadísticas

 

Características

 

Fue

 

22

Des

 

13

Con

 

21

Int

 

5

Sab

 

12

Car

 

10

Ataque base

 

+9

BMC

 

+17 (+21 presa)

DMC

 

28 (no puede ser derribado)

Dotes

 

Habilidades

 

Idiomas

 

Gigante (entiende pero no puede hablar).

Ecología

 

Entorno

 

Desiertos fríos y glaciares.

Organización

 

Solitario.

Tesoro

 

Ninguno.

Aptitudes especiales

 

Calentar (Sb)

[PZO1112]

Un remorhaz enfurecido genera un calor tan intenso que todo lo que toca su cuerpo sufre 8d6 pg de daño por fuego. Las criaturas que golpean a un remorhaz con ataques naturales o impactos sin arma sufren este daño, pero las que golpean con armas cuerpo a cuerpo no. No obstante, el calor puede fundir o quemar las armas: a cualquier arma que golpee a un remorhaz se le permite una salvación de Fortaleza CD 19 para evitar sufrir daño. La CD de la salvación se basa en la Constitución.


En un mundo de hielo y nieve, un remorhaz es particularmente temido por el terrible fuego que arde en el interior de su cuerpo. Este fuego interno provoca que las placas acorazadas que recorren su lomo se pongan al rojo vivo cuando la criatura está especialmente enfadada, excitada o si sufre daño. Las criaturas adaptadas a las regiones árticas suelen ser vulnerables al fuego, haciendo que la principal defensa del remorhaz sea increíblemente potente y le asegure un papel como depredador peligroso en dichos entornos helados.

Los remorhaz habitan en extensas madrigueras excavadas en el corazón de los glaciares. Las bestias utilizan su calor para fundir el hielo creando túneles cuyas paredes lisas y cristalinas vuelven a congelarse rápidamente tras ellas, creando así numerosos laberintos inusualmente estables.

Aunque el remorhaz tiene más en común superficialmente con una sabandija menor, la bestia es sorprendentemente inteligente. A pesar de no ser capaz de hablar, un remorhaz típico posee una buena comprensión del idioma gigante, y las tribus de gigantes a menudo lo utilizan en su beneficio para asegurarse alianzas con las grandes bestias. Los gigantes de la escarcha están particularmente obsesionados con ellos, ya que quienes se enfrentan a las crueles y mortales quemaduras que puede infligir un remorhaz para convertirse en "amigos del gusano", obtienen una poderosa arma que usar contra sus enemigos: un asesino capaz de excavar a través del suelo de un glaciar preparado para golpear directamente contra una de las mayores debilidades de un gigante de la escarcha, el fuego. Los demás gigantes utilizan estas bestias como forjas vivientes, ya que sus lomos son lo suficientemente calientes como para fundir el metal.

Un remorhaz mide 25 pies (7.5 m) de longitud y pesa 10.000 libras (4,5 TM).

Rol

 

Rol de combate.

← Ver anterior: Recuperador

Ver siguiente: Rinoceronte →