Mohrg


Una gruesa maraña de vísceras descoloridas cuelga del torso de este tambaleante esqueleto, y se enrolla hacia arriba para caer desde sus mandíbulas como una lengua en forma de garra.

VD

 

8

PX

 

4,800

Alineamiento, tamaño y tipo

 

Iniciativa y Sentidos

 

Iniciativa: +8.

Sentidos: Visión en la oscuridad 60 pies (18 m).

Percepción: +23.

Defensa

 

CA

 

23, toque 15, desprevenido 18 (+4 Des, +1 esquiva, +8 natural).

Pg

 

91 (14d8+28).

Salvaciones

 

Fortaleza

 

+6

Reflejos

 

+10

Voluntad

 

+9

Ataque

 

Velocidad

 

30 pies (9 m).

Cuerpo a cuerpo

 

2 Golpetazos +15 (2d8+5 más Agarrón), Lengua toque +10 (Parálisis).

Ataques especiales

 

Crear engendro.

Parálisis (1d4 minutos, CD 21).

Estadísticas

 

Características

 

Fue

 

21

Des

 

19

Con

 

-

Int

 

11

Sab

 

10

Car

 

14

Ataque base

 

+10

BMC

 

+15 (+19 presa)

DMC

 

30

Dotes

 

Habilidades

 

Nadar +19, Percepción +23, Sigilo +21, Trepar +22.

Ecología

 

Entorno

 

Cualquiera.

Organización

 

Solitario, banda (2-4) o turba (2-4 más 4-12 zombis).

Tesoro

 

Estándar.

Aptitudes especiales

 

Crear engendro (Sb)

[PZO1112]

Las criaturas humanoides muertas por un mohrg se alzan inmediatamente como zombis rápidos bajo su control. El brote repentino de muerte en vida cuando la víctima de un mohrg muere y se convierte en un zombi provoca una explosión de energía negativa que recorre al mohrg. Siempre que un mohrg crea un zombi de esta manera, se cura 1d6 pg por cada DG poseído por la criatura muerta, y actúa como si estuviera acelerado durante el asalto inmediatamente posterior a la creación del engendro.


Quienes matan a muchos en el transcurso de su vida, sean asesinos en serie, asesinos de masas, soldados belicistas, o bersérker que sólo viven para la batalla, quedan marcados y corruptos por la pura carga de sus actos. Cuando son llevados ante la justicia y ejecutados públicamente por sus atroces crímenes antes de que tengan la oportunidad de expiar su culpa, sus restos vuelven a veces a la muerte en vida para continuar su oscura labor como mohrg.

Como muertos vivientes menos preocupados por la vida de lo que lo hicieron antes de su propia muerte, los mohrg solamente existen para llevar la destrucción a los vivos. A veces son confundidos con esqueletos o zombis, pero son mucho más peligrosos que aquellas abominaciones sin mente, reteniendo algunos resquicios de su memoria (y el placer que una vez sintieron oyendo los alaridos de los moribundos).

Cuando les es posible, los mohrg se reúnen en pequeños grupos, buscando objetivos solitarios mucho más de lo que lo hacían en vida.

Si se enfrenta a enemigos capaces, un mohrg intenta incapacitarlos uno a uno, comenzando con los personajes infundidos de poder divino, tanto para protegerse de la ira sagrada como para hacer mucho más sencilla la tarea de paralizar y devorar a los demás.

Algunos mohrg conservan lo suficiente de sus anteriores memorias, y regresan a sus lugares favoritos del pasado, "embrujando" antiguos escondites, e incluso continuando con los estragos de asesinos muertos hace tiempo, recurriendo a las formas de provocar la muerte y el caos que les resultaban más cómodas cuando estaban vivos. Estos mohrg están todavía más locos que la mayoría de los muertos vivientes, y en ocasiones pueden encontrarse deambulando por las calles de una ciudad o pueblo envueltos en capas y capuchas, continuando de la mejor manera que pueden la labor de masacre y asesinato de su otra vida.

Por supuesto, debido a que los que mata un mohrg se levantan pronto como muertos vivientes, los asesinatos de un mohrg no pasan inadvertidos durante mucho tiempo, por muchas precauciones que tomen al buscar presas sólo entre la escoria de la sociedad. Una aparición repentina de muertos vivientes en las calles es el resultado inevitable de los actos de un mohrg. Debido a que estos zombis permanecen bajo el control del mohrg, y a que el propio mohrg posee una inteligencia cruel y detestable, a menudo mantiene reservado su ejército de muertos vivientes, ordenándoles incluso que se queden quietos hasta que hayan pasado varias semanas o meses, y que el cementerio local se llene de muertos en reposo. Entonces, en el momento oportuno, el mohrg ordena a su ejército que se alce y le ayude a acabar la carnicería.

Rol

 

Rol de combate.

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