Azote de fase

Un lanzador de conjuros afectado por este azote aparece y desaparece de nuestra realidad. Cada vez que lanza un conjuro, empieza a abandonar y regresar a nuestra realidad durante 1 asalto por nivel del conjuro lanzado. Mientras está moviéndose entre realidades, cualquier ataque físico contra el lanzador de conjuros tiene un 50% de probabilidades de fallar, cualquier conjuro con objetivos individuales tiene un 50% de probabilidades de no afectar al lanzador, y éste sólo sufre la mitad de daño de ataques de área. Además, mientras está moviéndose entre realidades, todos los ataques físicos del lanzador tienen un 50% de probabilidad de fallar, todos sus conjuros que tienen como objetivo a criaturas tienen un 50% de probabilidad de no afectar al objetivo, y todos sus ataques de área sólo causan la mitad de su daño normal. A diferencia de cuando se lanza el conjuro Intermitencia, el lanzador de conjuros no se vuelve etéreo, sino que deja de existir de forma intermitente.

Los efectos que impiden el viaje entre Planos, como Ancla dimensional, estabilizan a una criatura con azote de fase mientras dura el efecto.

← Ver anterior: Fijación obsesiva

Ver siguiente: Quemadura de conjuros →